El kitesurf es una actividad de acción y aventura que como todos sabéis, presenta algunos riesgos. Aunque las lesiones graves son poco frecuentes si se siguen las precauciones adecuadas, es importante ser consciente de los peligros potenciales para tomar las medidas necesarias y mantener la seguridad. Esta es sin duda la clave para poder disfrutar al máximo nuestro deporte favorito.
Riesgos al utilizar el kite: La cometa de kite en sí misma puede generar peligro, tanto para ti como para otras personas que estén ese día en la playa, especialmente al inflarla, despegarla y aterrizarla. Puede enredarse, estrellarse o caer, y las largas líneas representan un importante. Infla y despega el kite en una zona libre de obstáculos, y ten cuidado al caminar o correr con el kite inflado sobre ti. Es importante tener claro que, para hacer pruebas, mejor en el agua. No pocas veces hemos visto a nuevos practicantes salir disparados tras una cometa en potencia… ten en cuenta que en el agua, vas a tener dos factores a tu favor: la fricción evitará que salgas disparado tan fácilmente. Y si eso sucede, al menos tienes grandes posibilidades de caer en el agua. Mejor que en el duro suelo!
Caídas y colisiones: Las caídas son comunes al aprender, un proceso que para la mayoría de nosotros nunca acaba, puesto que siempre tenemos algún nuevo truco que ensayar. Aunque el mar es enorme, también es posible colisionar con otros kitesurfers en el agua. Procura practicar el kitesurf en zonas poco concurridas, especialmente cuando estás aprendiendo, y mantén una distancia segura con otros usuarios. Si en la zona donde te encuentras hay alguna zona reservada a escuelas, no lo dudes, buscate unas sesiones económicas y disfruta de sus medidas de seguridad para practicar el kite. Usa un casco, chaleco salvavidas y protecciones para evitar lesiones en caso de caídas o colisiones. Y esto no vale solamente para los novatos! Ten en cuenta que los golpes que puedes recibir, especialmente si haces kitefoil, pueden ser muy dolorosos.
Lesiones por tensión: Las lesiones ocurren por tensar demasiado los brazos y piernas para resistir la fuerza del viento en la cometa y mantener el control. Haz ejercicios de fortalecimiento, descansa cuando sea necesario y asegúrate de no sobreexigir tu cuerpo. También puedes usar arneses que transfieran parte de la tensión a tu cuerpo. En este campo, es importante conocer tus límites y no salir a navegar cuando las condiciones exceden a tus capacidades o forma física.
Agotamiento: El kitesurfing puede requerir un gran esfuerzo físico, especialmente si te estás iniciando en el kite, por lo que es fácil deshidratarse y agotarse, especialmente en climas cálidos. Bebe suficientes líquidos, usa protección solar y equilibra tu tiempo en el agua con descansos para evitar el agotamiento. No salgas al agua si ves que no estás al 100%
Enredo de líneas: Es posible que las líneas de la cometa de kite se enreden con elementos de la playa o, en el peor caso, con otro kite de la playa, causando la pérdida de control de tu cometa. Para evitarlo, es importante mantener un buen mantenimiento de tu barra. ¡Cuida tu material! mantén tensionadas las líneas al recogerlas y no las retuerzas ni enrolles excesivamente. Guarda las líneas desenredadas y con tensión uniforme para su próximo uso. Verifica que no se han producido enredos antes de despegar la cometa. Y al navegar, mantente siempre alerta, consciente de los kiters que están navegando a tu alrededor. Si todavía no controlas al 100%, procura mantenerte alejado para evitar problemas.
Y recuerda: No utilices nunca un leash de tabla. Especialmente los de bodyboard, pero en general todos, son peligrosos, pudiendo golpearte con la tabla en zonas delicadas, especialmente la cabeza. Nuestra recomendación es siempre dominar el bodyboard, pero si no tienes remedio, al menos piensa en utilizar un casco.
Con concienciación y algunas precauciones sencillas, puedes reducir considerablemente los riesgos y peligros del kitesurfing. Emplea siempre un sentido común y no te confíes: respecto al poder del viento y del mar, ¡la seguridad es lo primero!


